Wo Weihan: le quitaron la vida antes de poder despedirse

3 diciembre 2008

Wo Weihan, médico de 59 años declarado culpable de espiar para Taiwán, fue ejecutado en China el viernes. Sus hijas y su yerno describen cómo se sienten por este homicidio.
“Hoy, nuestro amado padre, Wo Weihan, ha sido ejecutado. Le quitaron la vida antes de que ni él ni nosotros pudiéramos despedirnos. El proceso entero, desde la detención hasta la ejecución, se llevó a cabo de una manera degradante tanto para mi padre como para nuestra familia. Nos engañaron a todos, nos dieron falsas esperanzas, nos negaron el derecho fundamental a estar informados, y nos obligaron a sufrir.

“El jueves por la mañana visité a mi padre en el Segundo Tribunal Popular Intermedio de Pekín. No le habían informado de la decisión del Tribunal Supremo. Estaba sorprendido, y muy contento de vernos.

“Como no sabía nada de la ejecución inminente, estaba esperanzado, y no nos transmitió sus últimas palabras o voluntades para nuestra familia. Como nosotros tampoco habíamos recibido confirmación oficial sobre el estado del caso, nos permitimos albergar sus mismas esperanzas.

“Tras la visita, la embajada austriaca envió una comunicación al Ministerio de Asuntos Exteriores chino pidiendo una segunda visita porque: 1) no habíamos podido despedirnos de nuestro padre; 2) mi hermana voló aquí desde Austria y no pudo ver a nuestro padre el jueves por la mañana.

“El jueves por la tarde, hacia las cuatro, el Ministerio de Asuntos Exteriores chino llamó a la embajada austriaca e informó al embajador Sajdik y al embajador adjunto Scholz de que nuestra familia recibiría un segundo derecho de visita, que debía solicitarse a través del Tribunal Superior de Pekín. Agradecimos enormemente esta oportunidad, especialmente mi hermana. En una conferencia de prensa celebrada el jueves por la tarde, expresamos nuestra gratitud y nuestra esperanza.

“El viernes por la mañana llamamos al tribunal y hablamos con la funcionaria responsable de las solicitudes de extranjeros ante el Tribunal Superior de Pekín. No había sido informada de este derecho de visita, y prometió verificar la información y ponerse de nuevo en contacto con nosotros. Sin embargo, no tuvimos más noticias suyas, pese a que tratamos de hablar con ella durante todo el día, sin éxito.

“A las cinco de la tarde de hoy, viernes, el embajador adjunto austriaco Scholz nos informó de que el Ministerio de Asuntos Exteriores chino le había confirmado que la ejecución se había llevado a cabo esta misma mañana. Según la información de que disponemos, mi padre fue ejecutado por arma de fuego.

”Nos encontramos en un estado de total conmoción, tristeza, decepción e indignación. A nosotros, la familia, no nos permitieron decirle adiós. También nos negaron el derecho fundamental y universal a estar al tanto de lo que sucedía con nuestro padre.

“Durante los cuatro años transcurridos desde la detención de nuestro padre, a la familia se la ha mantenido absolutamente desinformada. Después del jueves, nos hicieron creer que podríamos ver a nuestro padre una vez más. La ejecución se llevó a cabo en secreto mientras abrigábamos esa esperanza.

“A mi padre lo han matado, y junto con él han matado nuestra confianza en el sistema de justicia chino. Ya es bastante trágico que nuestro padre, al que se acusaba de cometer un delito no violento y que declaró su inocencia hasta el último minuto, haya sido ejecutado. ¿Por qué tienen además las autoridades chinas que castigar a toda la familia de esta manera inhumana y degradante?

“Sí, nuestro padre era ciudadano chino, sometido a la ley china. Pero la ley china también dice que los condenados a muerte tienen derecho a ver a su familia antes de la ejecución, tienen derecho a decir adiós y partir en paz. Nuestro padre no pudo partir en paz, y nuestra familia tendrá que vivir con esa angustia para siempre.

“Todo el mundo, sin tener en cuenta fronteras nacionales, razas o culturas, merece estar al tanto de lo que está sucediendo con su ser querido. La información errónea que el Ministerio de Asuntos Exteriores dio a Austria, a la presidencia francesa de la UE y a los Estados miembros de la Unión Europea es un engaño y una vergüenza.

“Mi hermana y yo crecimos en China hasta la adolescencia. Fuimos criadas por padres chinos que nos enseñaron el valor del Xiao, la gratitud hacia los padres, y el concepto del Qin Qing, el mayor de los amores, el amor entre padre e hija o madre e hijo. Los procedimientos judiciales de China, que hemos sufrido en estos traumáticos días, no muestran ningún respeto hacia esos valores.

“Estos procedimientos degradan a la humanidad. Nuestro corazón sangra. Nuestro padre fue condenado por los tribunales chinos, pero siempre lo amaremos, respetaremos y recordaremos.”
Ran Chen y Di Chen, hijas de Wo Weihan, y Michael Rolufs, esposo de Ran Chen.

Más información

China, Irán y Jamaica, contra la tendencia mundial hacia la suspensión de las ejecuciones (artículo, 28 de noviembre de 2008)