Se ha conmutado en Kenia por cadena perpetua la sentencia de muerte de más de 4.000 presos que esperaban ser ejecutados. Según fuentes periodísticas, se trata de la mayor conmutación de penas de la historia.
Cientos de personas recluidas por el ejército estadounidense en Irak corren peligro de ser ejecutadas o de sufrir tortura u otros malos tratos al ser transferidas sin salvaguardias a la custodia iraquí.
La ejecución de Ehsan Fattahian, declarado culpable de pertenencia a un grupo ilegal de oposición, está prevista para el miércoles 11 de noviembre. Se teme que también sean ejecutados en cualquier momento otros dos kurdos iraníes.
Tras la ejecución de ocho hombres uigures y un chino de etnia han, acusados de delitos cometidos durante los disturbios de julio pasado, las autoridades han procesado a otros 20 sospechosos.
Amnistía Internacional tiene conocimiento de que al menos 137 personas están en espera de ejecución en Arabia Saudí, de las que 106 son nacionales de otros países. Se cree que las verdaderas cifras son muy superiores.
Amnistía Internacional ha condenado enérgicamente la decapitación de dos personas de nacionalidad srilankesa y de un ciudadano indio en la ciudad de Yidda esta semana.
Desde comienzos de 2009, Amnistía Internacional ve con preocupación cómo el gobierno surcoreano está dando pasos hacia la reanudación de las ejecuciones. En la actualidad hay 60 presos condenados muerte.