Cientos de personas continúan detenidas en Guantánamo, sin cargos y sin apenas esperanzas de tener un juicio justo.
A pesar de la indignación internacional y del deseo expresado por las propias autoridades estadounidenses de cerrar el campo, Guantánamo sigue recluyendo a detenidos ilegalmente.
Cientos de detenidos languidecen en unas condiciones crueles, inhumanas y degradantes, incluso aquéllos cuya liberación ya ha sido autorizada.
Sigue trasladándose a detenidos a Guantánamo desde centros de detención secreta de la CIA u otros lugares, lo que confirma la función de Guantánamo como punto neurálgico de la red estadounidense de detención ilegal.
Guantánamo es un símbolo de injusticia y abusos, y debe cerrarse.
Amnistía Internacional insta al gobierno de Estados Unidos a que cierre Guantánamo de un modo transparente que respete plenamente los derechos humanos de los detenidos y haga comparecer en juicios justos a quienes sean acusados de delitos comunes reconocibles.
Delicious
Digg
Facebook
Technorati